jueves, 6 de septiembre de 2012

Evidencias



                                                                                                                         


                                                                             












Taller corregido


INTRODUCCIÓN

El presente taller de escritura está enfocado en la producción textual de la crónica literaria. Por lo tanto, hemos decidido trabajar con seis estudiantes de edades entre nueve y quince años de diferentes grados escolares e instituciones educativas.
Este trabajo está diseñado con el propósito de que los estudiantes elegidos mejoren su producción textual y reconozcan en la escritura un medio de expresión. Por consiguiente, se llevarán a cabo diferentes sesiones en las que se darán pautas a los chicos sobre la elaboración coherente, creativa y organizada de la crónica literaria.
El proceso está dividido en la creación de tres textos: un texto autobiográfico, un primer acercamiento a la crónica a partir de las vacaciones y, finalmente, un texto sobre un día especial que cumpla con todos los requerimientos de la crónica literaria. Cada uno de estos escritos será corregido en diferentes sesiones, con el fin de que el estudiante mejore su producción escrita y se acerque lo mejor posible a la estructura del texto en mención.




Planteamiento del problema


La escritura, catalogada por W. Ong, como “la más trascendental de todas las invenciones tecnológicas humanas”, es vista por los estudiantes como una tarea difícil y tediosa.  A causa de esta concepción se pasa por alto que escribir es en sí mismo un  acto de reflexión. En el taller de escritura que llevamos acabo con jóvenes estudiantes nos hemos encontrado con la percepción de  la escritura como un fin y no como un medio de expresión que pude cruzar los muros de la escuela. Sin embargo, ellos no son lo únicos responsables, ya que el método de instrucción y la forma como la escritura llegó a sus vidas juega un papel determinante en su proceso   de escritura.
Es por esto que una de las metas de este taller es mostrar a los jóvenes la escritura como una actividad sencilla que no dista mucho de la expresión lingüística que expresan con facilidad, pues al leer su primer texto autobiográfico fue posible apreciar la dificultad que tienen para escribir textos extensos (más de media página)   y plasmar en el  papel lo que verbalmente expresan  con fluidez.  Lo anterior  indica, además del temor a la escritura,  poco esfuerzo cognitivo  por parte del alumno, como lo indica el texto: Construir la escritura de Daniel Cassany.
Donde  afirma “Un texto de 200 o 300 palabras requiere escasa información, esconde mejor las limitaciones que padece el autor, ofrece pocas dificultades de comprensión para un lector experto, etc. (Daniel Casanny. 1999)
En la mayoría de los casos se puede atribuir  el  temor a escribir  al tipo de  evaluación  que se implementa en el aula escolar donde lo que se busca es sancionar más no construir.

No obstante, esta no es la única dificultad que presentan los participantes del taller, ya que en los textos elaborados por los jóvenes se logra apreciar que los relatos no tienen una estructura adecuada e inician   el texto abruptamente sin  tener en cuenta la necesidad de una introducción, entrada fuerte y atractiva;  desenlace, que incluye detalles que permiten al lector “vivir” y recrear el suceso y por último, Una  conclusión del relato.
En cuanto a la coherencia, los alumnos al iniciar el taller escribieron textos sin título  ni subdivisiones internas, lo que revelaba una escasa coherencia global. No emplean una organización del texto en unidades compactas, jerárquicas y gráficas. En sí les hace falta  la organización de las oraciones en el interior del párrafo. Respecto a la cohesión “conjunto de relaciones o vínculos de significado que se establecen entre distintos elementos a partes del texto que permiten el lector interpretarlo con eficacia (Halliday y Hasan, 1976, Mederos, 1988) son muchos los vacíos, puesto que no utilizan  elementos cohesivos que enriquezcan y aporten significado al texto, por ejemplo: mecanismos  de repetición, marcadores discursivos, cadenas nominativas y sucesión de tiempos verbales.
Con este taller buscamos que el alumno conciba la escritura no como una acción para recolectar datos sino como un instrumento activo de generación de pensamiento, mejore sustancialmente la redacción y pierda el temor a escribir.
En busca de obtener resultados positivos con este proceso de escritura optamos por trabajar con referentes teóricos como: Walter Ong, Daniel Cassany y David Aussubel, con su teoría de Aprendizaje Significativo.



INDICADORES DE LOGROS

C  Escribe una crónica teniendo en cuenta su estructura, realizando descripciones detalladas de un  hecho real.

C  Ubica con precisión y claridad aspectos cronológicos que le dan sentido al texto.

C  Identifica el escrito como una herramienta útil que le ayuda a comunicarse de manera eficaz y directa.

C  Reconoce que los signos de puntuación le da una jerarquía al texto organizando la información suministrada para una mayor comprensión por medio del lector.

C  Aplica normas ortográficas elementales en la correcta escritura.

C  Muestra interés en la escritura de la crónica recreando hechos reales.

C  Expresa las ideas con claridad de manera lógica logrando mayor comprensión del texto.



MARCO TEÓRICO

El término crónica proviene del griego kronos que significa tiempo. La crónica surgió a partir de las vivencias de los hombres primitivos que utilizaban un lenguaje determinado, como el oral, gestual o el pictográfico. En ella se contaba un hecho en particular y se daba a conocer sus creencias o las propias historias. Además, los relatos no eran organizados, carecían de rigurosidad y del aspecto cronológico. Sin embargo, fue adquiriendo un orden lineal de ocurrencia o cronológico, con lo que se separó del mito y la religión.
Para hablar hoy de crónica hay que tener en cuenta algunos conceptos que se han dado sobre ella. En primer lugar, en el Diccionario de María Moliner[1]se define como una “historia en que se van exponiendo los acontecimientos por el orden en que han ido ocurriendo”, es decir, es un relato de hechos de forma ordenada. Así mismo, José Luis Martínez Albertos[2], agrega que “la crónicaes la narración de una noticia con ciertos elementos valorativos, que siempre deben ser secundarios respecto al relato del hecho que la origina”, dado que, además de ser un relato que narra hechos, también puede contener una valoración interpretativa de los mismos. En últimas queremos citar a Susana González Reyna, Profesora de la UNAM, quien expone un concepto claro y pertinente sobre la crónica. Ella afirma que:
“Se trata de un género narrativo con fuerte apoyo descriptivo. Se recurre a la forma narrativa para el relato de los acontecimientos a fin de destacar su trascendencia; y a la forma descriptiva para hacer sentir al lector inmerso en el ambiente y que perciba los detalles como si realmente estuvieran presenciando el suceso”[3].
Además de esto, Susana González también expone el propósito de la crónica y es el de “ofrecer el relato, la reproducción de un suceso; colorear los hechos de modo tal que el lector viva el acontecimiento”, con lo que invita al cronista a tener muy presente en su imaginación al lector o al posible público que leerá su texto. Así, pues, como dice Martín Vivaldi: “El cronista, al relatar algo, nos da su versión de los hechos; pone en su narración un tinte personal. No es la cámara fotográfica que reproduce un paisaje; es el pincel de un pintor que interpreta la naturaleza, prestándole un acusado matiz subjetivo…”[4]; la cuota personal del autor siempre debe estar presente.
De esta manera, partiendo de los anteriores conceptos, se pueden dar algunas características de la estructura de la crónica. Es importante resaltar la unidad que debe tener como uno de los elementos que impactan al lector. Para que esto se dé, según Susana González, es necesario que el escritor tenga en cuenta que:
1.    Debe evocar el suceso que desea relatar.
2.    Debe narrar los sucesos de forma ordenada cronológica y espacialmente.
3.    Debe darle el tono adecuado para que el lector se sienta atraído.
4.    Debe agregar un comentario, una apreciación personal presentada de modo que resulte sutil, agradable y discreta.
Por otra parte, Daniel Samper Pizano en el primer tomo de su libro Antología de grandes crónicas colombianas, menciona cuatro tópicos generales en los que se clasificarán algunas crónicas de algunos cronistas colombianos. Estos tópicos son:
- Las crónicas que cuentan “grandes sucesos y aventuras o describe escenarios y objetos”.
- Otras en las que se emprende la narración del acontecer de un lugar en el curso del tiempo.
- Unas más que se entretienen en investigar y retratar con curiosidad y gracia un hecho particular o determinado rasgo de un personaje.
- Y las que recuerdan una época con sus costumbres y referencias peculiares.
Así, pues, iniciaremos hablando del mismo Daniel Samper Pizano, quien aparte de compilar y crear la completa Antología de grandes crónicas colombianas, también se ha dedicado a trabajar como periodista de El Tiempo, como editor, como autor de más de treinta libros, como guionista de televisión y cine, y como cronista[5]. Inició su carrera desde sus diecinueve años  y desde entonces no ha parado de escribir. Su estilo de crónica generalmente se dirige hacia esa categoría que se entretiene “en investigar y retratar con curiosidad y gracia un hecho particular o determinado rasgo de un personaje”. Tal es el caso de su crónica “Teresita la descuartizada”[6], en la que se evidencia una ardua investigación sobre un crimen que sucedió entre la primera mitad del siglo veinte en la ciudad de Bogotá. En ella no solo cuenta la historia de María Teresa Buitrago, víctima del crimen, sino que también se encarga de relatar la conmoción que produjo este hecho real en el país, debido a las historias de amores y desamores que la rodeaban.
Para ejemplificar parte del hecho particular que Samper Pizano relata en dicha crónica, podemos citar lo que sucede luego de que Ángelo Lamarcca, marido italiano de Teresa y principal sospechoso del crimen, responde positivamente a la pregunta del juez de que si mataría por una infidelidad:
“A partir de ese momento, y sin que ya pudiera tener importancia para ellas lo que decidiera el juez sobre la culpabilidad o inocencia de Lamarcca, el italiano se convirtió en el novio ideal de las teresitas. Todos los días lo abrumaba el correo con cartas de amor. En su celda, el reo de asesinato tenía arreglados los retratos de más de treinta mujeres que le habían mandado su fotografía y declaraciones apasionadas”[7]
En la anterior cita, el autor se centra en el impacto que produjo no solo el crimen, sino también en ese rasgo determinado de assassino per amoreen el que se convirtió el marido de la víctima.
Sirva de ejemplo también otro texto escrito por el cronista en cuestión: “Crónica de una estafa anunciada”, en la que se relata, de igual manera, un hecho particular como el de la estafa de las pirámides en Colombia. De forma curiosa, irónica y hasta sarcástica el cronista muestra lo que estaba sucediendo en ese momento y con voces de personajes importantes en el conflicto, pone de relieve la situación desde diferentes puntos de vista, incluso el suyo: “Palabras del ex ministro de Uribe Rudolf Hommes a la periodista Cecilia Orozco: “Aquí faltó gobierno. No intervino a tiempo con valor para evitar esta catástrofe”[8].Daniel Samper Pizano es uno de los cronistas de nuestro tiempo que sigue conformando sus textos no solo de sus propias perspectivas, sino a partir de una concienzuda investigación sobre los temas o hechos que quiere abordar.
Consideremos ahora a otro cronista del siglo XXI; Juan Gossaín, periodista cordobés de los más destacados escritores de crónica en Colombia. Su estilo es, principalmente, crónicas en las que denuncia la corrupción de situaciones específicas del país, es decir, la mayoría de sus crónicas se pueden clasificar dentro de los relatos de un suceso, se describe un escenario y se narra la situación allí vivida. Tal es el caso de: “Desperdicio de mercados para damnificados desató indignación ciudadana”, que cuenta la historia de los mercados para los damnificados por el invierno en el sur de Bolívar en el año 2007. Para precisar las anteriores apreciaciones tomaremos cita textual de su escrito: “Solo espero que la ira de Dios caiga sobre los responsables de una infamia como esta, ya que la justicia de los hombres no solo es ciega, sino sorda” [9]
Además, el periodista relata los hechos más destacados de la vida de algunos personajes nacionales como el famoso boxeador “Kid Pambelé”.
Pambelé, quien también es dueño de una investigación hecha por parte del cronista colombiano para llevarlo a ser parte de sus colecciones de textos cargados de nacionalismo en donde muestra una cruda realidad colombiana tanto de hechos generales como en particular.
Personajes famosos y gente común que sufre a diario las consecuencias de la corrupción y la pobreza colombiana debido a los malos gobiernos, los políticos y dirigentes con ansias de poder y dinero olvidando a su pueblo como su mayor motivación.
En la crónica de Pambelé se narra la vida del boxeador de manera cronológica y hace zoom en las diversas situaciones que inspiraron al famoso deportista. He aquí algunas de las características mencionadas anteriormente: “La vida dio muchas vueltas. Pasaron doce años. El vendedor de cigarrillos recorrió todos los pueblos costeños ganándose la comida a trompadas. Hasta que una noche de octubre, con los ojos brillantes mirando a su contendor, soltó la mano izquierda, tumbó a Frazer, oyó el ruido de la muchedumbre y se acordó de una cosa: el diente…”
Juan Gossaín transporta a sus lectores a los variados lugares con sus palabras y sus excelentes crónicas narradas de manera tan poética y real gracias a su profesionalismo y perfección empleada en el arte de escribir.
Por otra parte el cronista Antonio Caballero Holguín, periodista y escritor colombiano nacido en Bogotá, 1945. Vivió su niñez y juventud entre España, Colombia y Francia, en donde llevó a cabo estudios de ciencias políticas. Ha sido columnista y caricaturista de numerosos diarios y revistas colombianos y extranjeros. Autor de la novela Sin remedio y del libro sobre arte Paisaje con figuras. Aficionado y conocedor de la tauromaquia, escribió los ensayos Toros, toreros y público, y Los siete pilares del toreo. Ganó el Premio Planeta de Periodismo en 1999 con “No es por aguar la fiesta”, libro que recoge sus principales notas políticas publicadas en la década de los noventa. Actualmente es columnista de la revista Semana en la que  escribe artículos de opinión, por lo general relacionados con política. Gracias a ellos es catalogado como  uno de los columnistas más críticos del país. No obstante, su pasión es la crónica ya que en este sub género de la literatura encuentra el espació propicio para escribir sobre sus grandes pasiones.

Antonio caballero tiene un amplio repertorio de crónicas, sin embargo, hemos  elegido solo dos. En primer lugar: Pelea a machetazos / Crónica de toros. Narra cómo transcurrió una corrida de toros en la plaza Santamaría. Amante de esta práctica cuenta en primera persona, desde su posición de espectador,  quiénes participan de esta corrida otorgando a cada uno calificativos que revelan sus preferencias. Narra los sucesos de forma ordenada cronológica y espacialmente. En ocasiones utiliza   lenguaje  técnico, lo cual permite inferir que es un conocedor de la tauromaquia. Así mismo, recurre al lenguaje poético para  exaltar los momentos fatídicos del toro y su verdugo con abundantes descripciones y figuras literarias que permiten al lector recrear la escena e involucrarse con las emociones que despiertan dichos  sucesos.   Aunque no es una crónica extensa, en la brevedad este escritor  describe eficazmente   los momentos claves que transmiten toda una carga emocional.

En segundo lugar, la crónica: Torero y ganadero / sobre despedida de César Rincón en Duitama,  está escrita en tercera persona e inicia con una descripción minuciosa tanto del toro de la faena como del torero Cesar Rincón, personajes principales.  Hace un recorrido ordenado por los distintos instantes de la corrida y los ambienta con  metáforas y detalles que permiten imaginar el momento. Utiliza pautas y signos de puntuación que refrescan el texto y hacen del escrito una lectura agradable. Por último, a manera de conclusión cierra la crónica con  su opinión personal acerca de lo que fue la esperada  corrida de toros.


METODOLOGÍA

El presente taller está planteado para estudiantes de edades entre nueve y quince años. Con ellos se debe iniciar un proceso que está dividido en tres sesiones principales en las que desprenden dos fases que comprenden correcciones a los textos escritos.
Primera sesión:
En este primer encuentro se pretende entablar una relación de confianza tanto  entre docente y estudiante como entre estudiante y escritura. Para esto, se propone una conversación entre dos en la que se el docente se muestre como lector más que como evaluador de los textos. Luego de presentado el objetivo de la elaboración de crónicas al estudiante y de motivarlo a participar activamente de la escritura, el docente deberá pedirle al joven que realice un primer texto autobiográfico en el que plasme algunos de los aspectos que él considere más importantes en su vida, con el fin de observar y diagnosticar posibles problemas a la hora de escribir.
Segunda sesión
Esta segunda parte está dividida en tres fases diferentes:
-       Primera fase: El docente deberá darle al estudiante un primer acercamiento a la crónica a partir de la lectura de algunos ejemplos de la misma. Se leerán entre dos o tres crónicas con el estudiante de las cuales él mismo deberá desglosar las características que encuentre dentro de ellas desde su propia perspectiva. Con solo esos conocimientos formados desde la lectura de las crónicas, el estudiante deberá crear un primer texto en que trate de seguir las características que ha encontrado, teniendo como tema las vacaciones.

-       Segunda fase: Se dará paso a la confrontación del texto creado por el estudiante con las características que Susana Gonzales Reyna le otorga a la crónica. La corrección tendrá como puntos principales la globalidad del texto comprendida desde la coherencia y la cohesión, el estilo pertinente y constante que usa, la forma como atrae al lector y las herramientas que utiliza para enriquecer el texto. De esta manera, se le pide al estudiante que modifique todos los aspectos que sean pertinentes para el mejoramiento de su texto.

-       Tercera fase: Con el nuevo texto, se verificarán los logros en cuanto al contenido y, también, los aspectos de forma como la ortografía, gramática y la estructura general (entrada, nudo y conclusión). El texto debidamente corregido se subirá al blog creado por el docente para la exposición los trabajos y del proceso.
Tercera sesión:
Esta parte también está dividida en tres fases:
-       Primera fase: El docente deberá afianzar el concepto y características de la crónica al estudiante. Además de esto, se le leerán otras crónicas con el fin de que los diferentes aspectos de la crónica queden claros. Seguidamente se le pedirá al estudiante la creación de una nueva crónica, basado en el tema de un día especial para él.

-       Segunda fase: Se dará paso a la corrección del texto por parte del docente. Luego de una corrección previa, se leerá la crónica irán exponiendo las sugerencias para el mejoramiento del contenido en voz alta de modo que el estudiante tome conciencia de sus fallas y ubique significativamente la mejor forma de corregirlos. De nuevo se iniciará por los aspectos del contenido: globalidad del texto: coherencia, cohesión, el estilo pertinente y constante que usa, la forma como atrae al lector y las herramientas que utiliza para enriquecer el texto. De esta manera, se le pide al estudiante que modifique en un nuevo texto todos los aspectos que sean pertinentes para el mejoramiento del mismo.

-       Tercera fase: Con el nuevo texto, se verificarán los logros en cuanto al contenido y, ahora también se tendrán en cuenta los aspectos de forma como la ortografía, gramática y la estructura general (entrada, nudo y conclusión). El texto debidamente corregido se subirá al blog creado por el docente para la exposición los trabajos y del proceso.

Las anteriores fases están sujetas a modificación siempre y cuando sea necesario para el mejoramiento de la producción escrita del estudiante.

Rejilla
Calificación
Criterios
Avanzado
Satisfactorio
Básico
Insuficiente











Estructura
Presenta un título pertinente a la globalidad del texto. Continúa con una entrada atractiva que cautiva la atención del lector y en la que da una información general del tema en cuestión. Prosigue el relato con párrafos y hechos cronológicos en el que expone los aspectos más importantes del hecho narrado. Utiliza descripciones, voces secundarias, figuras literarias como herramientas que enriquecen el texto.
Presenta un título pertinente a la globalidad del texto. Continúa con una descripción pertinente y  da una información cronológica del tema en cuestión. Prosigue el relato, desarrollando los aspectos más importantes del hecho narrado. Utiliza descripciones, algunas voces secundarias y algunas figuras literarias que enriquecen el texto, pero carece de orden.
Presenta un título pertinente a la globalidad del texto. Continúa con una entrada poco atractiva al tema y al lector. Desarrolla vagamente algunos aspectos del hecho narrado y no mantiene la cronología y veracidad del hecho. Utiliza pocas descripciones y voces secundarias.
Presenta un título que no engloba la totalidad del texto. Continúa con una entrada poco pertinente y atractiva al tema y al lector. Desarrolla someramente algunos aspectos del hecho narrado de forma desordenada e incoherente y no concluye totalmente el tema o hecho elegido. Utiliza pocas descripciones.
Coherencia y cohesión
Plantea correctamente ideas que sustentan el relato o composición, utilizando nexos, anáforas, entre otros aspectos que dan sentido y enriquecen el texto.
Plantea  ideas que sustentan el relato o composición, en las que utiliza algunos nexos, anáforas, entre otros aspectos que dan sentido y enriquecen el texto.
Plantea  ideas que no sustentan correctamente el relato o composición,  en las que utiliza algunos nexos, anáforas, entre otros aspectos que le dan sentido al texto.
Plantea  ideas que no ayudan a  sustentar el relato o composición,  en las que no se ven presentes  nexos, anáforas, ni otros aspectos que le dan sentido al texto.
Manejo de información
Toma como base ideas de su entorno y otras fuentes de información que permiten construir textos de interés.
Toma como base ideas de su entorno y otras fuentes de información, pero no las organiza adecuadamente en el texto.
Toma como base ideas de su entorno, pero no utiliza fuentes de información, ni tampoco las organiza adecuadamente en el texto.
No utiliza bases de ideas de su  entorno ni otras fuentes de información, ni organiza adecuadamente el texto.
Lenguaje
Utiliza un tono adecuado, claro y formal. Usa vocabulario preciso, acorde al tipo de texto y la redacción es clara y concreta.
Utiliza un tono adecuado, claro y formal. Usa vocabulario preciso, acorde al tipo de texto. Sin embargo, la redacción se ve nublada y poco concreta.
Utiliza un tono adecuado claro y formal, pero en ocasiones se pierde en el vocabulario acorde al tipo de texto. La redacción no es clara ni concreta.
No utiliza un tono adecuado, claro ni formal. Se pierde en el vocabulario acorde al tipo de texto. La redacción no es clara ni concreta.






Voz poética
Utiliza lenguaje rico en expresiones literarias que realzan el escrito.  Enriquece  creativamente la información precisa  de hechos reales y cronológicos. Implementa un estilo propio de escritura en el texto.
Emplea algunas figuras literarias en el texto como las  metáforas.
En ocasiones expresa creatividad e innovación en el escrito. En algunos fragmentos se puede apreciar un estilo propio de escritura.
Presenta poco manejo del lenguaje poético.
Toma únicamente como referencia los hechos reales sin utilizar la imaginación como fuente de inspiración. Implementa un estilo de escritura que es general.
No utiliza lenguaje poético. Utiliza términos totalmente coloquiales sin presencia de figuras literarias. No implementa un estilo propio de escritura.




Conclusión

Para concluir este trabajo realizado con los seis niños de edades que varían entre los nueve y los dieciséis años, diferentes grados escolares e instituciones se puede asegurar que los jóvenes presentaban al inicio del taller problemas serios de coherencia y cohesión, además de algunos inconvenientes ortográficos que se fueron resolviendo con éxito en las sesiones  de ayuda y explicaciones hechas en dicho taller de escritura.
Se inició dando libertad al estudiante de que expresara sus ideas en un papel, luego se hizo una corrección ortográfica en donde se hacía énfasis en los problemas de puntuación, todo esto para visualizar un panorama y nivel de escritura de cada estudiante. Seguido a ello se leyeron algunos ejemplos de crónicas y se pidió que reconocieran algunas características que tuvieran en común entre ellas, como por ejemplo la descripción detallada, la cronología y la voz propia del autor.
Finalmente se dialogó con el grupo de trabajo para llegar a las últimas apreciaciones sobre el taller realizado, y se aseguró que:
-       Los niños presentaban problemas para reconocer cierto tipo de textos narrativos.
-       Es indispensable acercar a los niños al reconocimiento de dichos textos por medio de las lecturas otorgadas por el maestro encargado.
-       El trabajo en equipo fortalece los lazos del niño con el entorno; por ende facilita la expresión escrita.
-       La práctica de la escritura se perfecciona escribiendo constantemente y avanzando en el proceso.
-       La base teórica es fundamental para orientar a los alumnos a un camino organizado y estructurado al momento de enfrentarse con el papel y el lápiz.
-       El rol del maestro debe ser de mediador para alcanzar la confianza y el respeto que se requieren para la enseñanza y el aprendizaje.
-       Los estudiantes logran escribir sus vivencias, ideas o pensamientos únicamente si se sienten apoyados y guiados por un mayor en quien confíen, ya que en las primeras sesiones resultó difícil ver un desenvolvimiento en la escritura por parte de los niños.
-       Una vez los niños han alcanzado las herramientas necesarias y las lecturas pertinentes están en capacidades de aproximarse al concepto de un texto narrativo; en este caso una crónica.




BIBLIOGRAFIA

Cassany, Daniel

González, Susana. (2005). Géneros periodísticos 1. Periodismo de opinión y discurso. México D. F: Editorial Trillas.
González, Susana. (2005). Géneros periodísticos 1. Periodismo de opinión y discurso. México D. F: Editorial Trillas.
Moliner, María. (1992). Diccionario de uso del español. Madrid: Gredos.

Ong, Walter
PRIETO, Carlos. Crónica de una estafa anunciada. [En línea] <http://carlosprieto.net/index.php/2008/11/cronica-de-una-estafa-anunciada-by-daniel-samper-pizano/> [Citado en 01 de septiembre de 2012].
SAMPER, Daniel. Antología de grandes crónicas colombianas, Tomo II. Bogotá.
Yanes, Rafael. (2006). Espéculo. Revista de estudios literarios. Consultado el día 10 de agosto de 2012 de la WorldWideWeb:http://www.ucm.es/info/especulo/numero32/cronica.html



[1]Moliner, María. (1992). Diccionario de uso del español. Madrid: Gredos.
[2] Yanes, Rafael. (2006). Espéculo. Revista de estudios literarios. [Homepage]. Consultado el día 10 deagosto de 2012 de la WorldWideWeb:http://www.ucm.es/info/especulo/numero32/cronica.html

[3]González, Susana. (2005). Géneros periodísticos 1. Periodismo de opinión y discurso. México D. F: Editorial Trillas. p. 39. 
[4]Ibid., p. 39.
[5]AGUILAR. Daniel Samper Pizano, Biografía. [En línea] <http://www.librosaguilar.com/co/autor/daniel-samper-pizano/> [Citado en 01 de septiembre de 2012]
[6] SAMPER, Daniel. Antología de grandes crónicas colombianas, Tomo II. Bogotá: Aguilar, 2004. p. 49 – 64.
[7]Ibid., p. 61.
[8] PRIETO, Carlos. Crónica de una estafa anunciada. [En línea] <http://carlosprieto.net/index.php/2008/11/cronica-de-una-estafa-anunciada-by-daniel-samper-pizano/> [Citado en 01 de septiembre de 2012].